sábado, 27 de agosto de 2011

ENTREVISTA A RICARDO LINDEMAN

Por: Tomás Carlos Barriga

Estamos en el Instituto Teosófico de Brasilia, y en los intermedios del 1er. Congreso Luso Hispánico e Teosofía, podemos hablar unos minutos con Ricardo Lindeman, miembro ilustre de la Sociedad teosófica de Brasilia. Ricardo ha sido Presidente Nacional de la Sociedad Teosófica en Brasil, es miembro del Consejo General de la Sociedad Teosófica Internacional y fue Secretario de la Federación Teosófica Interamericana por muchos años. Ha escrito diversos libros de teosofía y astrología y es conocido conferencista internacional. Siempre lo encontramos sonriente y con actitud festiva. Combina sus múltiples actividades teosóficas con sus actividades profesionales (es licenciado en arquitectura y también tiene una licenciatura en filosofía) y eclesiásticas, ya que es obispo de la Iglesia Católica Liberal en Brasil. Por si fuera poco, es Presidente del Sindicato de Astrólogos del Brasilia, conduce el programa de televisión “La Ciencia e la Astrología” en TVSupren (cadena televisiva brasileña) y posee una bella familia (su hija pequeña corretea por los jardines del Instituto Teosófico de Brasilia mientras hablamos


¿Cómo se puede combinar: ser astrólogo, Sacerdote de la Iglesia Católica Liberal, teósofo, y tanto otras cosas, todo junto?

Bueno quizá no es posible, quizá yo sea una imposibilidad viva (risas). Me parece que la antigua astrología estaba conectada a las órdenes o Escuelas de Misterios y por eso mi libro tiene ese nombre: “La Ciencia de la Astrología y las Escuelas de Misterios” , porque fue la reflexión sobre el destino a partir de la percepción de las consecuencias de los estudios astrológicos - que son inevitables cuando uno estudia astrología- preguntarse si existe un destino, o no, programado antes del nacimiento, o al momento del nacimiento. Estas reflexiones que empecé a los 15 años de edad, me llevaron a encontrar la teosofía, porque el Dios protestante luterano de mi infancia familiar, y también la Escuela Bautista donde estudié, cerca a donde vivía de niño, no tenían respuesta para estas cuestiones. Entonces empecé a investigar por la yoga, y otros lugares por allí, hasta que encontré la teosofía a través de un libro de Leadbeater y esto me llevó a conectar la astrología con la teosofía.
La Iglesia Católica Liberal fue fundada por Woodwod y Leadbeater los dos obispos que la crearon y estructuraron, y yo ayudaba a algunos amigos que estaban involucrados en ella. Por esa época yo ayudaba a Pedro Oliveira en un bautismo, porque no había ayudante en ese momento, y sentí una energía fuerte en la ceremonia y me dije: “eso no es solo teórico, aquí hay algo más”, y me convertí al catolicismo liberal siendo de otro origen por familia. Cuando ingresé no tenía mayores ambiciones, pero pasados los años Pedro se fue a otro país, y me invitaron a continuar en su nombre, y cuando me di cuenta, ya era sacerdote el 93, y con el tiempo llegue a Obispo también, no me pregunte como (risas).
Hacer todo esto me parece bellísimo por que la teosofía tiene lugar para todo en nombre de la fraternidad cuando hay respeto por las diferencias y tolerancia por las inclinaciones religiosas de cada uno. Hay libertad de pensamiento y tolerancia por la expresión de la fraternidad universal.


Yo trabajo con algunas personas vinculadas a la genética y dicen que todo está en nuestros genes, nuestras enfermedades, cuando las sufriremos, nuestros problemas psicológicos, etc. ¿hay una relación genética- astrología?

La astrología trabaja también con puntos de somatización, entonces yo diría que los genes son heredados como tendencias, pero yo no tengo esa certidumbre que se pueda saber en qué fecha una persona va a tener una enfermedad, porque eso también recibe la interferencia de las emociones de la persona o la interferencia del tipo de la alimentación. Yo creo que una persona puede tener una tendencia a una enfermedad pero si ella en su vida evita los alimentos que podrían acelerarla y tiene una conducta que evita las emociones, preocupaciones y el stress, que también podrían acelerarla, quizá esta sólo se manifieste en edad muy avanzada, incluso la persona se va a morir antes de otra cosa.
No hay este determinismo, incluso yo he estudiado mapas astrales de hermanos gemelos, que están en el capítulo 22 del libro que tienes en tus manos.* Fue el único que la Sra Radha Burnier se interesó en publicar en The Theosophist, y hace poco lo he recibido traducido del griego por la Sección Griega, porque habla de astrología, karma y libre albedrío. En este capítulo he estudiado a los gemelos y que cuando son gemelos idénticos, ya la genética no explica las diferencias, y todavía la conducta la alimentación, el pensamiento, la meditación, el deporte otras cosas que se agregan a la actividad corporal o que por somatización del pensamiento emoción, también van a producir efectos físicos pueden, por así decir, acelerar o retardar los efectos genéticos potenciales, que también son kármicamente puestos por el nacimiento en aquella familia, en aquel cuerpo.
Creo entonces que es posible alterar el destino hasta un margen, hay un margen de libre albedrio, no completo, como que les gustaría a algunos. La astrología nos muestra que cuando hay ciertas fechas, cuando se hacen cuadraturas o posiciones de planetas de gran masa en el sistema solar, se causan disturbios incluso en las machas solares o las mareas, y por tanto como somos constituidos de fluido y recibimos interferencias de las machas solares por efectos electromagnéticos y quizá también por algunas otras características que aun la ciencia no ha descubierto, somos influenciados, sí.
Jhon Nelson** , que era analista de propagación e ingeniero electrónico, nos decía luego de sus investigaciones en radiocomunicación para la Radio Corporation de Norteamérica, allá por la década de 1950, que era capaz de predecir con un acierto del 93% cuando se perdería o se reconquistaría la mejor conexión por ondas de radio y ondas cortas que en aquel tiempo eran muy importantes. Descubrió y evidenció que a ciertos ángulos y grados se tenía mejores condiciones de comunicación radiofónica. Los ángulos por él descubiertos formaban triángulos y cuadrados , y el M.C.M. de 3 y 4 es 12; allí tienes la base de la astrología y todos los efectos se suman, no debemos poner la verdad sólo en la genética , sólo en la astrología, o sólo en la influencia del hombre por control del pensamiento, sino que el destino es un compuesto de todo esos factores como una composición vectorial que hay que sumar para tener la resultante. El destino puede ser cambiado en cierto margen con sabiduría, por eso creo que la teosofía y la astrología tienen utilidad, porque si no la última serviría solo para prever lo inevitable lo que no sería constructivo.

Estuve leyendo el artículo sobre la era de Acuario publicado en SOPHIA *** ¿Cómo podrías explicar de la manera más simple, sobre lo que nos espera, no en términos astrológicos, sino como una guía y advertencia sobre lo que pasará los próximos años y lo que tendríamos que hacer los teósofos en este proceso.

Para que cualquier cosa venga al mundo –incluso una vida- hay un proceso de parto y es doloroso porque hay un punto crítico de concentraciones de energía para producir una transformación de la condición que llamamos vida a partir de una independización del chico o la chiquita que van a nacer. Así que estamos en dolores de parto para el nacimiento de una nueva era llamada era de Acuario, claro que en el artículo está más explicado, pero lo importante es que los próximos 14 años, Plutón estará en la casa 12 de Acuario, es decir la de Capricornio que es la que antecede, y yo creo que eso significa que debemos pagar una especie de “peaje” para tener derecho de ingresar en esta nueva era. Tampoco creo que las cosas que sucederán serían tan sorpresivas o espontáneas. Una crisis en el nivel ecológico y en cosas económicas van a tener que ser arregladas por algún instrumento internacional, porque si un país no contribuye u otros no contribuyen, va a surgir la necesidad de un gobierno internacional , una Federación de las Naciones (que fiscalice) y eso va a pasar cuando Plutón ya esté en Acuario, del 2023 hasta el 2044, pero el “peaje” a pagar es desde ahora hasta el 2023; por lo tanto estos próximos 14 años tal vez sean un poco difíciles. Por ejemplo hasta el 2012 Urano va a hacer cuadratura con Plutón 7 veces y también Saturno con Urano ya han hecho 3 sólo el 2009; también Saturno con Plutón van a ponerse en ángulo difícil por tres veces en este intermedio, entonces hasta el 2012 vamos a tener una serie de tensiones en el cielo y esperemos que no sean muy malas, pero algún precio habrá que pagar por el ingreso de una Nueva Era.

Ya va siendo hora de regresar a las actividades del Congreso y la entrevista tiene que terminar. Corre una brisa suave por “El Paraíso en la Tierra” como llaman a este lugar. Muchas gracias y te esperamos en Perú.

Estoy muy agradecido por la oportunidad, todos sabemos que hay bravura en Perú, pero tenemos que ser bravos para pagar el “peaje” en estos 14 años, para empezar una Nueva Era, los mejores saludos para los hermanos de la sociedad teosófica en Perú.


Notas


*
Antes de la entrevista, solicité a Ricardo una dedicatoria de su último libro “A Ciencia da Astrologia e as Escolas de Misterios” Editora Teosófica, 2da edición, Brasil.


**
John Nelson, científico norteamericano especializado en el análisis de la propagación de ondas de radio cortas. Desde los años 1949 hasta 1971 estuvo trabajando para la RCA Communications Systems y durante todos esos largos años investigó la conexión entre los disturbios de las ondas cortas de radio y las configuraciones heliocéntricas de los planetas. (Estamos hablando de 22 años de estudios, de acumulación de datos y experiencias con rigor científico, no de una suposición hecha a la ligera por quien pueda haber leído un libro o dos de Astrología y en un par de semanas se esgrima como detractor de la misma).
Sus descubrimientos le permitieron predecir disturbios con una exactitud de un 93% lo cual es admirable en estadística. Por ejemplo, John Nelson descubrió que los llamados "aspectos como el trino" unidos a ciertas configuraciones planetarias llamadas aspectos duros, o sea las cuadraturas, por ejemplo", ocurrían EXACTAMENTE mientras estaban pasando las perturbaciones y en esos momentos la estática y otros parámetros de mediciones de radio se afectaban grandemente.
También se basó para efectuar sus predicciones en aspectos entre Júpiter, Saturno y Neptuno en cuyo caso la estática era "disparada" por el tránsito de Mercurio o de Marte en configuraciones muy específicas.
Nelson no se consideraba a si mismo un astrólogo, lo cual aún da más validez a sus estudios pues no estaba prejuiciado al respecto como podría pensarse, sin embargo, las implicaciones de sus hallazgos para la Astrología han sido de mucho valor sobre todo para la teoría tradicional de los aspectos.

***
El artículo “Transformaciones de Plutón para la Era de Acuario” fue publicado en la Revista Búsqueda No. 14, página 9.

domingo, 20 de diciembre de 2009

COMO VIVIR UNA VIDA TEOSÓFICA (2)





Lissete Arroyo Jiménez, Secretaria General de la ST en México.

Lo más importante es tratar de ser cada día un ejemplo de vida. Tratar de vivir de acuerdo a las enseñanzas teosóficas es estar alerta y conscientes de lo que pasa cada minuto. Si no estamos ubicados en el mundo no podemos ayudar a mejorarlo. Sin embargo, no debemos identificarnos con este mundo de maya cooperando con ese estado tan necesario de paz y amor que todos necesitamos. Desarrollar un amor incondicional, que es tan difícil cuando vivimos en el mundo de la personalidad. Hay que recordar cada día, que somos parte de lo mismo, que tenemos la misma esencia. En la medida en que nos sintamos parte de los demás, todo empezará a cambiar.






Gaspar Torres, Secretario General de la ST en Cuba.

Muy pocos pueden llegar a ser teósofos en un sentido superior, el teósofo podría con sólo su vida comunicar la esencia de lo que es teosofía, los que no alcancemos la altura de teósofos, tenemos el deber de difundir la información y compartirla. En todo miembro de la ST esto es un dharma.
El teósofo debe incorporar a su vida y convertir en un yoga toda información espititual, la sra. Blavastky nos da una serie de recomendaciones para no quedarnos en la mera información.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

¿CÓMO VIVIR UNA VIDA TEOSÓFICA?



Marcos Resende. Secretario General de la ST en Brasil.


El primer objetivo de la sociedad es la fraternidad, y la fraternidad es amor; pero si no me conozco, no percibo mi rabia, mis celos, mi envidia, puedo querer ser fraterno pero no lo voy a ser. La vivencia de la Teosofía es inseparable del autoconocimiento, porque para ser verdaderamente fraterno precisamos percibir todos esos factores egocéntricos, emocionales y mentales para que dejen de ser inconscientes y se disuelvan. Pienso que la fraternidad debe ser real. El problema del mundo es que todo es mental, el intelecto separa los pueblos, el amor viene de una dimensión mas sutil, más profunda, que demanda que el intelecto este quieto para que estas energías sutiles se manifiesten; pero si uno no se percibe a sí mismo, ni sus pensamientos, podría estar hablando de fraternidad y estar actuando inconscientemente de un modo disociador, separatista. Siento que la unidad de la vida es la enseñanza mas importante de la Teosofía pero una unidad real, no teórica.





Lily Pastore. Secretaria General de la Sección Argentina.

La vivencia de la teosofía es la base de todo nuestro trabajo. Sin llevar a la práctica la teosofía, nos quedamos en mitad del camino. Blavastky decía que el ocultista no puede tener un pie en el materialismo y otro en el espiritualismo, tiene que tomar una decisión.La observación, la reflexión, la meditación, son herramientas que nos tienen que acompañar permanentemente en el camino individual. En el camino grupal también se puede encontrar apoyo, la posibilidad de compartir experiencias. Todos hemos atravesado momentos similares, nos deprimimos, nos estresamos, hay muchas experiencias comunes, nadie escapa a los procesos de crecimiento. El Sr. John Coats, decía que debemos ser como un guía de montaña. Tener una mirada puesta en el camino y otra en el objetivo final. Los teósofos debemos mirar lo que debemos hacer aquí y ahora, y también ver el ideal del hombre perfecto.Uno nos da esperanza y el otro la vitalidad para poder caminar. No creer que hemos llegado, ni sentir que estamos tan lejos que nunca vamos a llegar.

viernes, 2 de octubre de 2009

REALIDAD E ILUSION

Por: Julio Gerardo Pomar

En 1951un pediatra y psicoanalista británico llamado Donald Winnicott presentó un interesante trabajo ante la Sociedad Psicoanalítica Británica titulado “Objetos y Fenómenos Transicionales.” El trabajo se refería a la inveterada costumbre que tienen las madres de entregar a su bebé de pocos meses un objeto, como una manta, un osito, una almohadita, para que el bebé se aficione a él. El objeto será usado como juguete por el niño, lo abrazará, lo chupará y el objeto adquirirá su olor, cumpliendo una función sedante, tranquilizante, cuando el bebé llora, se siente abandonado por su madre o simplemente llega la hora de dormir.

Winnicott dice que este objeto es la primera posesión “no yo” del bebé, no es parte de su cuerpo, no es su dedo o pié que chupa, pero tampoco lo percibe como totalmente ajeno a él. Forma la primera zona intermedia de su experiencia entre su realidad interior y el mundo exterior, entre su mundo subjetivo y el mundo objetivo de las personas y cosas “reales.” Por eso llamó a este elemento “objeto transicional”, y “fenómenos transicionales” a las actitudes tales como los balbuceos del pequeño, y a sus pequeñas melodías copiadas de las que le cantan a la hora de dormir.

Dice Winnicott que no solo existe para cada individuo un mundo doble, la realidad exterior y su mundo interior, que puede ser rico o pobre, que puede estar en paz o en guerra. El hace un planteamiento triple: “...existe la tercera parte de la vida del ser humano, una parte que no podemos ignorar, una zona intermedia de experimentación, a la cual contribuyen tanto la realidad interior como la vida exterior...que existe como lugar de descanso para el individuo metido en la perpetua tarea humana de mantener separadas, y a la vez interrelacionadas, a la realidad interior y la exterior...Lo que hago es reclamar la existencia de un estado intermedio entre la incapacidad y la capacidad creciente del pequeño para reconocer y aceptar la realidad. Por consiguiente, estoy estudiando la sustancia de la ilusión, aquello que le es permitido al pequeño y que en la vida adulta al arte y a la religión. Podemos compartir el respeto por la experiencia ilusoria y, si lo deseamos, podemos reunir y formar un grupo sobre la base de la semejanza de nuestras experiencias ilusorias. Esta es una de las raíces naturales del agrupamiento entre los seres humanos. Y sin embargo, es marca de locura que un individuo exija demasiado de la credulidad de los demás, forzándolos a reconocer que se comparta una ilusión que no es la de los demás.”

Estas citas y las reflexiones que le siguen surgieron en mi a raíz de conversaciones con un antiguo MST, muy inquieto y preocupado por sus lecturas de un material que recogió de sus zambullidas en Internet. Tiene que ver también un libro escrito por un ciudadano español, Enrique Orfila, ya fallecido, quien fuera miembro de la Sociedad Teosófica en la India. El alude en su libro a sus relaciones con los Mahatmas mencionados en la literatura teosófica, reclamando haber desarrollado facultades clarividentes en alto grado, y exponiendo sus peculiares puntos de vista sobre estas cosas. También hay artículos y revistas en Internet, pertenecientes a diversos grupos y autores interesados en la corriente de pensamiento que se denomina esoterismo, nombre bajo el cual se cobijan las más variadas ideologías y peregrinas elucubraciones que puedan concebirse. En este material encontramos entrevistas a personajes que, muy sueltos de huesos, afirman categóricamente tener contactos y relaciones con los seres conocidos en la Teosofía como Maestros de Sabiduría. Acá abundan las menciones a Maestros Ascendidos, Arcángeles, Shangrilas, Rayos, y cosas así. Por supuesto, tampoco pueden faltar los mensajes de los Maestros y otros seres aún más elevados.

Descontando todos los beneficios crematísticos y psicológicos que pueden traer las afirmaciones categóricas de que una persona, un grupo o una editorial, son centros intermediarios entre la humanidad y los seres iluminados, una especie de estación intermedia entre el cielo y la tierra; descontando las gratificaciones a la auto-estima que puedan proporcionar estas creencias; aceptando la sinceridad de afirmaciones y enseñanzas, por más descomunales y bizarras que puedan ser, queda siempre la duda y los interrogantes sobre el origen y causa de este fenómeno intelectual, psicológico y hasta antropológico.

En mi opinión, es aquí donde tienen aplicación los estudios de Winnicott sobre la experiencia ilusoria, sobre ese maravilloso aspecto del alma humana que le permite atesorar los objetos más entrañables de su vida subjetiva, en ligazón estrecha con el material que recoge del mundo exterior. Es esa “realidad” fabricada por nuestros anhelos más queridos, por nuestros más caros ideales, los que mezclados con información entresacada de la literatura teosófica permite elaborar creencias que pueden hacer que la vida y la realidad sean más aceptables. Y mejor aún si la adhesión de otros seres humanos refuerza la convicción adquirida.

Quien escribe estas líneas ha sido teosofísta la mayor parte de su vida, y en aras de la lucidez intelectual y el discernimiento imprescindibles en la búsqueda de la Verdad, no puedo concluir estas reflexiones sin preguntarme: ¿ y como andamos por casa? Es innegable que fue de los libros teosóficos de donde salió mucha de la información que manejan los movimientos de la Nueva Era y otros, pero esa información teosófica era original, nueva, y estaba en el contexto de una ideología y filosofía firmemente sustentada en textos antiguos de las principales religiones del mundo, incluso ya desaparecidas. No fue nunca la literatura teosófica un balbuceo intelectual, disimulado en una caudalosa improvisación de lugares comunes, como ahora es usual encontrar en Internet, sino que fue y es un corpus de ideas organizadas y válidas por si mismas, apoyadas en una antigua tradición de sabiduría. No son lo mismo los escritos de Blavatsky, Besant, Leadbeater y otros, que la innúmera, colorida y curiosa literatura que ahora circula, llena de afirmaciones cuyo sustento está en la subjetividad de sus autores.

Ahora creo que cabe preguntarnos cual es nuestra actitud ante las enseñanzas de la antigua Tradición de Sabiduría. ¿Es nuestra actitud la de un verdadero investigador? ¿Verdaderamente estudiamos las enseñanzas y reflexionamos para ver si las aceptamos o las tenemos como hipótesis? ¿Aceptamos todo a rajatabla porque quien lo dijo es un personaje ilustre? Es importante que dilucidemos si somos verdaderos investigadores de la Verdad o si hemos convertido la filosofía teosófica en un conjunto de creencias, en una mantita con la que nos arropamos o en un osito que abrazamos para tranquilizarnos.

martes, 27 de mayo de 2008

LA IDEA DE DIOS

Por Tomás Carlos Barriga

En nuestro afán por entender lo infinito, de comprender la idea de Dios, nos vemos envueltos en la tentación de calificar a la divinidad. Decimos que Dios es bueno, que es justo, que es compasivo, entre otros adjetivos, sin caer en la cuenta que al calificarlo lo limitamos. Si decimos que es “algo” estamos diciendo que no es “lo diferente de ese algo” y por lo tanto limitamos la idea de Dios.
Por ejemplo, si decimos que Dios es hombre, estamos diciendo que no es mujer, por lo tanto las mujeres no participan de la idea de Dios (lo que piensan muchas religiones fundamentalistas) o que no poseen en sí mismas el germen de la divinidad. En nuestra época esta afirmación es absurda (y peligrosa). Este problema surge por que nuestro intelecto quiere entender lo inentendible: ¿podemos imaginar la Omnipresencia sin imaginarnos a un Dios en algún lugar? ¿podemos entender la omnipotencia y pensar a la vez que Dios no puede hacer el mal? ¿podemos entender la Omnisciencia y no vernos tentados a pedir ayuda divina cuando necesitamos de ella, aun sabiendo que Él ya lo sabe?
Nuestra mente es limitada y no es capaz de entenderlo, afortunadamente tenemos herramientas más elevadas que la mente.
Una de estas calificaciones que suele atribuírsele a Dios es la de amor. “Dios es amor” y dentro del mundo creyente resulta casi imposible demostrar lo contrario cuando predomina el dogma sobre la búsqueda de la verdad.
¿Qué es el amor? En todos sus niveles y variantes no otra cosa que la búsqueda de unión entre dos seres que se sienten separados, el amor que sentimos en nuestro estado evolutivo no es más que la necesidad interna de volver a estar unidos, de volver a ser uno. Cuando amamos deseamos la unión y la buscamos según nuestro propio nivel de entendimiento. Si nuestro amor es físico, deseamos la unión física y en el momento previo al orgasmo sexual sentimos la necesidad imperiosa de fundirnos en el otro, ser uno. Este deseo se frustra luego del clímax, cuando nos damos cuenta que seguimos tan separados como antes (o más)
Cuando el amor es emocional, lo físico pasa a un segundo plano, nos interesa más que el otro sienta lo que nosotros sentimos, nos interesa su alegría, su felicidad, nos interesa su ternura y su aceptación, ese deseo de unión se expresa en nuestro deseo de compartir de sentir que nos aman, pero el contentamiento emocional también se frustra en la separación, nos hace sufrir en la muerte, en la no correspondencia.
Tal vez la forma más cercana al amor mental sea la admiración por alguien a quien consideramos mental o intelectualmente superior, hay una especie de devoción al instructor o al maestro que nos provoca una fascinación un amor que también se frustra al no poder ser todo lo que el otro es, saber lo que el otro sabe.
El amor es una necesidad de unión en todos los planos, pero sólo puede unirse aquello que se encuentra separado, cuando se alcanza la unión, el amor desaparece (aunque esta idea escandalice a quien ven el amor como un fin y no como un medio para llegar a la unidad)
Cuando amamos, percibimos dentro de nosotros que en el objeto de nuestro amor hay una parte que me falta, que necesito, que anhelo. Es entonces que buscamos la unión que sin embargo es imposible bajo la idea de la separatividad, o Maya como la llaman los hinduistas.

Entonces podemos decir que amamos a Dios, porque en nuestra ignorancia, nos sentimos separados de Él, pero no podemos decir que Dios nos ama, eso implicaría la ignorancia de su propia condición de ilimitado, de absoluto, de SER.
No puedo decir que Dios en un padre, porque al calificarlo lo limito. Tampoco puedo afirmar que Dios no es un padre, ni un maestro, ni un juez, ni un verdugo, por que al decir que Dios NO ES, también lo limito.
Si hay un Dios, está más allá de las definiciones y conceptos, más allá de la mente y la conceptualización. Esto nos lleva a reflexionar sobre nuestras primitivas y dogmáticas creencias.
Dios es amor, pero es también no-amor, ya que Él la dualidad no existe. Entender la la idea de la no dualidad, podría ser el primer paso para empezar comprender.